Empieza por el cierre contable
La renta anual necesita una contabilidad que explique el resultado del ejercicio.
- Revisa bancos, clientes, proveedores y cuentas con saldos inusuales.
- Identifica provisiones, ajustes y partidas pendientes de respaldo.
- Separa diferencias que son contables de las que tienen tratamiento tributario distinto.
Concilia pagos y créditos del año
Los anticipos y retenciones deben estar trazados antes de calcular el impuesto anual.
- Concilia PPM declarados y pagados durante el año.
- Revisa retenciones y créditos que puedan incidir en la declaración.
- Verifica que los datos usados en declaraciones juradas coincidan con la información de cierre.
Documenta agregados y deducciones
No basta con llegar a un número: debe quedar claro cómo se pasó del resultado contable al resultado tributario.
- Lista partidas que requieren agregado o deducción.
- Conserva respaldo y explicación de cada ajuste.
- Evita mezclar correcciones de períodos anteriores sin una trazabilidad clara.
Haz una simulación antes del envío
La simulación sirve para anticipar el efecto del cierre y detectar datos faltantes, no para reemplazar el Formulario 22 real.
- Prueba escenarios con la información disponible.
- Investiga diferencias relevantes antes de cerrar.
- Deja una lista de pendientes con responsable y fecha de resolución.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene empezar a preparar la renta?
Mientras antes esté cerrado y conciliado el año anterior, menos trabajo de reconstrucción queda para el período de declaración.
¿El resultado contable es igual al impuesto a pagar?
No necesariamente. El cálculo tributario puede requerir ajustes, créditos, PPM y otros antecedentes que modifican el resultado final.